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inauguración del nuevo estación Señor Carlos Córdova Gómez, Comandante General de los Bomberos Peruanos; señor Octavio Rodríguez Burmenster, Jefe de la Tercera Comandancia Departamental de Trujillo; estimados invitados de Trujillo: Es un gran honor encontrarme de nuevo en Trujillo con ustedes para inaugurar su nueva estación de bomberos que lleva el nombre de mi estado, el hermoso estado de Washington. Aunque han pasado dos años desde la última vez que estuve aquí, parece que fue ayer. Y fue en esa visita cuando iniciamos, de manera formal, la relación de cooperación entre los bomberos de Washington y sus camaradas en Trujillo. Ustedes nos hicieron ver sus tremendas necesidades y compartieron conmigo su sueño de construir una nueva estación de bomberos. Su entusiasmo fue tan contagioso que nos llevó a contribuir a su sueño. Cuando el Señor Grijalba y el Señor Rodríguez se pusieron en contacto con mi oficina, este mes, con la noticia de que la nueva estación estaba terminada, sentí el deseo de verla con mis propios ojos. Lo que vemos hoy aquí es un monumento a un inquebrantable espíritu de dedicación, de duro trabajo y colaboración en el pueblo de Trujillo. Es además el testimonio del enorme liderazgo que usted tiene entre los bomberos de Trujillo. Me descubro ante todos y cada uno de ustedes, sin excepción, por creer que ese sueño suyo merecía la pena y por tener la determinación necesaria para ver cómo ese sueño se hacía realidad. Pero sobre todo les doy las gracias por compartir su sueño conmigo. En la historia de las naciones, lo mismo que en la de las comunidades, existen hitos que reclaman una atención particular. Hay acontecimientos únicos que requieren una celebración especial a fin de realzar su significación. Sin embargo, esta mañana no es un día señalado para la historia de esta bella e histórica provincia de Trujillo únicamente, sino también para el estado de Washington. La nueva estación, que lleva el nombre del estado de Washington, ha servido para unir a bomberos de Washington con sus camaradas de Trujillo. Ustedes se unen en la esperanza de hacer más segura una comunidad y hacer de dos comunidades diferentes separadas por miles de millas, una sola en espíritu. No hay lazos más grandes que los lazos de la amistad. Hoy estamos junto a ustedes de nuevo, como amigos verdaderos, para disfrutar los resultados de un heroico esfuerzo por construir esta estación y, sobre todo, por hacer una comunidad más segura. No puedo pensar en una mayor recompensa que la de un trabajo bien hecho y por una causa noble. Pero esta estación de bomberos es mucho más que ladrillos y cemento. Es una estructura con vida, el latido del corazón de Trujillo. Este es un lugar en el que hombres y mujeres esforzados ofrecen su tiempo, a pesar de los apuros y el peligro, para salvar y proteger las vidas de los aproximadamente trescientos miles ciudadanos que tienen que atender. Cuando suene la sirena de la nueva estación pidiendo ayuda, será aquí donde los valientes bomberos y los trabajadores de guardia se pongan en marcha con una energía restante que demasiadas veces damos por supuesta. Después de cada aviso, estos mismos bomberos vuelven aquí, a este lugar especial suyo, que consideran su segunda casa, solo para prepararse y entrenarse a fin de hacerlo una vez y otra vez, afrontando cada vez peligros indecibles sólo para proteger a las familias de ustedes, a sus amigos. Igualmente merecedores de reconocimiento por este logro son los familiares y los seres queridos de los bomberos de Trujillo. También ustedes han desempeñado un papel fundamental en la realización de este sueño apoyando la decisión de estos valientes hombres y mujeres. Sin su ayuda y su estímulo no les habría sido posible entregarse en el cumplimiento de sus deberes hacia la comunidad. Para terminar, quisiera agradecerles el honor que nos hacen hoy al poner a esta magnífica estación el nombre del estado de Washington. Quiero pedir a mi delegación del estado de Washington que se una a mí al hacer un anuncio especial. Comandante Rodríguez y todos los bomberos de Trujillo, nos enorgullece anunciar que como parte de nuestro compromiso con esta amistad entre regiones y nuestro compartido sueño, estamos aquí para donar un camión de bomberos para su nueva estación. Quiero darles también una bandera del estado de Washington que ha ondeado en nuestro capitolio y un sello estatal para que lo expongan con orgullo en su nueva estación. Deseamos que esta pequeña muestra de cooperación nos lleve a estrechar los lazos de amistad y nos permita seguir avanzando juntos sobre nuestro sueño. Gracias.
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